MEAR PARADA VOL. IV: LAS MARCHAS

La única verdad es la realidad y la realidad es se complica luchar cuando te estás meando. O cuando estás preocupada en estar cerca de un baño de algún restorán o barcito para poder hacerlo. Y Ciudad de Buenos Aires, éste es tu problema.

A razón de al menos dos movilizaciones por semana, a la otrora capital de los baños públicos latinoamericanos (estamos hablando de hace por lo menos un siglo atrás) está en severa falta de toilettes. Un índice medio falopa (¡estamos construyendo datos como se puede!) analizó la cantidad de baños públicos a nivel mundial y halló que Argentina tenía 2 baños cada 100 mil personas, al igual que nuestros países hermanos de Perú y Ecuador. El tema es que en Ciudad de Buenos Aires hay una ley, aprobada en 2018, que determina que en cada parque público de más de tres hectáreas tiene que haber una construcción para que puedas ir a mear y en la ciudad hay 47 espacios que cumple esa característica pero únicamente 29 tienen baños. Y ni hablemos de que de 90 estaciones de subte que hay, solamente 31 tienen baño habilitado.

Participar de una movilización exige estar largas horas de pie, en movimiento, tomando agua u otros bebestibles porque nada grande se logra sobria sin alegría y para ser francas, nuestra vejiga a veces se entromete con nuestro deseo de estar en las calles.

La solución puede ser que esté más cerca. Seguramente a Horacio Rodríguez Larreta no le guste, pero se hubiera encargado de hacer más baños públicos los ocho años que gobernó la ciudad de Buenos Aires.

Una íntima amiga tuvo una pequeña epifanía durante nuestra última movilización en la Marcha del Orgullo (hermoso, lleno de gente, me robaron el celular) y creo que es un método para explorar. Es una metodología que implica una segunda persona presente para disimular: la persona que decide miccionar de esta manera tiene que tener puesta una pollera y entablar una conversación animada con persona 2, encontrár quizás la entrada a algún edificio o garage, correrse la bombacha y mear parada, sin detener la conversación en ningún momento. Hacerse la boluda.

Hablando con esta fuente me entero de lo siguiente:

El método eh no necesariamente necesita a una segunda, o sea, la segunda puede ser tipo la persona que te atiende ficcional del otro lado del portero.

Y después lo puedes probar, esto no te digo para la nota, hace lo que quieras, pero cuando vos lo pruebes lo podés probar también como hice yo la segunda vez que fui como esperando en el portero y como si alguien me estuviera como atendiendo y capaz tiraba algún comentario al portero fantasma.

Sí, muy importante hacer algo que yo no hice, pues borracha, fijarse que no haya cámaras. Yo creo que no había, pero bueno, si salgo escrachada como la que meó con un tul fucsia en un en una entrada de un portero, tampoco va a ser tan grave esa viralización.

Pero bueno, es más fácil como encontrar un lugar en donde te puedas esconder sola y que entres sola y no salpiques a tu amiga. El lugar donde nosotras hicimos la perfo estuvo perfecto porque me pareció que nadie se dio cuenta y era enorme y no era ni siquiera una entrada. (nota de redacción: era un garage)

También la que hicimos en la fiesta del Diego, entre los autos también funciona muy bien.

O sea, entre los autos tipo apoyada como un poquito en el capot o en el baúl, ponele. Eh, esa es otra que funciona muy bien, tipo con el celu, te apoyás ahí, corrés bombacha y le das. Así que esa es otra que está muy bien y puede ser entre autos que no sean un asco, ¿viste? Porque lo que pasa es que los puntos de meo se como que se sobremea encima. Entonces, con esa técnica capaz podés buscar un auto para apoyarte ahí, tuki.

Porque lo lo mejor de la técnica es que nadie espera que las mujeres meemos paradas. Esa eso es como lo lo que te engaña visualmente, que vos ves una mujer parada y no pensas ni en pedo que está meando. Menos si está disimulando. Creo que ese es como el jeite, ¿no? De la cuestión, lo que hace que funcione bien.

Puntos a favor: no necesita de utensilios, no lleva tiempo, práctico al mango, nadie te presta atención porque está todo el mundo en otra en una marcha o en una fiesta en la calle.

Puntos en contra: posible salpique, tener cuidado con los pies del amicci, probable vergüenza, preparación necesaria del vestuario.

Yo aún no lo he testeado pero actualizaré cuando suceda. De todas formas, acá no estamos abogando al 100% por ciento, si no viendo la manera de resistir con aguante hasta que los Estados se hagan cargo del tema de salud público que implican la falta de baños. Ah, y si de casualidad van a visitar a CFK en su prisión, sepan que a la vuelta tienen la Facultad de Sociales disponible para vaciar sus vejigas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star