La amiga de la casa, Samantha San Romé, fue parte de una polémica epistolar que transcurrió en el diario la Razón de Chivilcoy de su ciudad con referentes de La Libertad Avanza.
«Chivil» para lxs amigxs es una ciudad de aproximadamente 70 mil habitantes, cabecera de su municipio, capital provincial del teatro y últimamente, debido a la campaña extensísima de la que todo el pueblo argentino es testigo, un lugar no tan agradable para discutir desde medios de comunicación. Recordemos, como ha sido señalado en este mismo sitio, que fue la primera ciudad en destituír el certamen de belleza local, iniciativa de la ahora ministra de Mujeres, género y diversidad Estela Díaz. Es también el lugar donde mi amiga personal, Sami, decidió volver a vivir un ratito antes de la pandemia.
La cosa fue así: el diario local publicó una nota de opinión de un referente libertario que llamaba a votar por Javier Milei con razonamientos estrafalarios, prescidentes de todo tipo de perspectiva de género, de conocimiento de leyes vigentes, de escolaridad y pedagogía y sobre todo, con argumentos falaces acerca del cristianismo, que de última, nada, católico-flexibles somos tod*s, pero todo tiene un límite. San Romé, en tanto ciudadana nacida y criada en Chivil- además de ser colaboradora de ese diario desde siempre, decidió contestarle en el mismo formato.
Con mucho tino, desmenuzó los argumentos proferidos y de respuesta recibió una contestación por otro militante libertario, esta vez agropecuario, que directamente se refirió a ella como una «sensiblera social de clase alta» (sic) y provocando en los comentarios una discusión sobre su idoneidad para ingresar al debate público.
¿Nos sorpende? De ninguna manera. Gran parte de la interacción libertaria en el espacio público y las redes sociales se basa en la descalificación instantánea a cualquiera que esboce una idea contraria, con matices que se arriman a la práctica del doxeo (sabemos dónde vivís, qué hace tu familia y con quién te juntás) y que agitarán fraude en caso de perder en la elección del domingo. Y para peor, si gustan hacer una práctica que no recomiendo ni hago, lean los comentarios a las notas de los libertarios.
Desde vaga fiebre toda nuestra solidaridad con la compañera San Romé. No nos callarán, no nos someterán y seguiremos construyendo comunidades más justas con oportunidades y derechos para todas y todos.