El pasado domingo hubo balotaje en Argentina y ganó el candidato liberal libertario Javier Milei. Después de que se pasee mil horas por cuanto canal de TV lo alojara repitiendo que el liberalismo libertario es la defensa irrestricta de la vida del otrx, urge la pregunta: ¿le están declarando la guerra al clítoris?
La Libertad Avanza visiblemente cumple con los requisitos formales de la paridad de género – una vicepresidenta, candidata a gobernadora en la provincia de Buenos Aires, Lilia Lemoine, ponele – pero, a la luz de los dichos de las mismas protagonistas, se vuelve evidente que más bien es la pantalla necesaria para aparentar ser un partido moderno que avanza y no el refugio conservador de misóginxs, retrógrad*s y delirantes.
Repito, como hice en la última nota, que estamos haciendo futurología porque jamás los vimos manejar ni un consorcio a esta gente pero creo que tenemos aportes de sobra de la historia reciente para afirmar que estamos delante de una marejada (Casullo dixit) que viene al menos a dudar la existencia del clítoris.
¿A qué me refiero con esto? En términos formales, está clarísimo que el clítoris es un descubrimiento semi reciente, recién en 1998 se hizo un mapeo del órgano. Pero nos referimos a algo más ideológico: no les interesa saber donde está a los hombres y las mujeres de LLA.
No les interesa saber dónde está, para qué sirve, que tipo de reacción genera, así como no les interesa mucho qué sensibilidad propia puede tener una mujer, lo que pensamos, las desigualdades estructurales que nos atraviesan y que atravesamos. Según lo que estas mismas mujeres comunican, vivimos en una especie de Sodoma y Gomorra impuesto por la ideología de género. Menos les interesa saber qué puede llegar a pensar una persona trans, qué injusticias ha superado, cómo es su vida. Sus vidas están atiborradas de sus bros, de las maneras posibles para ganar más plata (same, igual), de las rubias y/o morochas que se cogerían, de sopesar los artilugios que desarrollan las mujeres para capturarlos en un embarazo, en las venganzas futuras para reafirmar su hombría (para ello los invito a leer los comentarios, que ya tienen algunos años, de esta nota y esta nota.
Y hablo del clítoris porque este sitio al principio hacía teoría conchal pero es menestar mencionar que también lo que se viene va de políticas anti-mujeres en general: disolución del Ministerio nacional de Mujeres, género y diversidad, un organismo del estado que con mayores índices de ejecución de su presupuesto, siempre superior al 90% (en 2022 ejecutaron el 99% del presupuesto) y entre los primeros seis organismos con mejores índices de transparencia según la Agencia de Acceso a la Información Pública. Con esto desaparece el programa Acompañar, de transferencia monetaria y acompañamiento psicosocial para personas en situación de violencia por motivos de género; el programa Producir, que consiste en apoyo económico y acompañamiento técnico de proyectos productivos llevadas a cabo por organizaciones sociales y comunitarias que incluyan a mujeres y LGBTI+ que atraviesen o hayan atravesado situaciones de violencia por motivos de género; el programa Acercar Derechos, dedicado a fortalecer el acceso a derechos y al sistema de justicia de mujeres y LGBTI+ que atraviesan una situación de violencia, entre las muchas otras cosas que hacían.
¿Lo peor? A veces siento que hasta los chabones más cercanos a nuestras posiciones políticas piensan lo mismo.
En las palabras del difunto Pino Solanos, ¿dónde queda el goce?
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