Tal como dijo Luquita Rodríguez, «cada tres meses, la gran masa de opinión agarra a una mujer y la vuelven loca». Case in point, Fiorella Acosta, a.k.a la tercera en discordia.
Es descomunal la cantidad de atención y cobertura que está recibiendo el caso de la ruptura de Joaquinha Lerena de la Riva y Juan Facundo Almenara Ordóñez. Que se lo veía venir hace leguas y que ya no esté rindiendo tanto la contienda Nara-Icardi para los programas de la tarde son dos factores a tener en cuenta, pero hagamos costos (cronología) rápido, ¿dale?
En un lado del cuadrilátero, Acosta:
- Estrena el 30 de julio (pico de la conversación) su canción «25», que se lee como un intento de correr el foco. A dos semanas de su lanzamiento, no hay cifra pública de streams, o sea, no le salió muy bien lo de cambiar la conversación.
- Primeros días de agosto — LAM instala el ataque más agresivo: Pedro Ochoa la llama «la amiga metida, la que llena cabezas […] todos en el ambiente la odian». Fiorella responde con evasivas («Ni idea, yo ando en mi mundo») en sus historias.
- 1-2 de agosto — En el streaming de Martín Cirio, Alma Berezowski y Facundo Guarino exponen un audio privado de una discusión entre Tuli y la expareja de su peluquero, con la acusación de fotos íntimas. Además la acusan de cosas tan inmorales como no saludar y «ser medio ventajera».
En el otro rincón, de la Riva:
- 4 de agosto — Invitada al «confesionario» («la confesión dejó de ser un sacramento que vacía al sujeto para purificarlo y pasó a ser contenido, story, terapia hablada frente a cámara para que alguien la mire) del show de Rosalía en el Buenos Aires Arena, confiesa los detalles íntimos del break up.
- 5 de agosto — Lanza «Te Vi» (con Simón Natanael Muñoz Correa, también conocido como Callejero Fino), leída por todos los medios especializados como indirecta a Almenara Ordóñez. Ella aclara que la canción ya estaba grabada antes de la separación.
- 8 de agosto — Continua con el show del llanto en Podemos Hablar y desactiva, desde su lugar como «víctima», la narrativa contra Acosta. Creo que a nadie le importó porque el sacrificio ritual no le pide permiso a nadie para ejecutarse.
Obviamente la persona que no se la subieron nunca al ring fue Almenara Ordóñez: no hubo audio filtrado, ni llanto televisado en Podemos Hablar y hasta ayer no había ni una palabra pública de su parte.

Es muy patente que Acosta sufre de tener una resting bitch face y de la Riva de la falta de amor total. A la Joaqui le recomiendo leer menos Rolón y más Badiou para terminar de convencerse de que «el amor, como afición colectiva, por ser aquello que — para casi todo el mundo— otorga intensidad y significación a la vida, no puede ser un don hecho a la existencia en el contexto de un régimen de ausencia total de riesgos(…)Es necesario reinventar el riesgo y la aventura, en contra de la seguridad y la comodidad».